Estudiando al ser humano en su estado más puro. ¿En que momento un hombre o una mujer se encuentran en su estado más puro? Cuando aún no se han intoxicado de cultura, de presiones sociales ni de expectativas, es decir, cuando son niños.
El experimento es muy sencillo: cojamos a un niño y a una niña y presentémosles una disyuntiva moral. Estudiando las distintas reacciones que adoptan podremos inferir ciertas conclusiones. Luego, tras aplicar dicho experimento a muchos niños podremos llegar a conclusiones basándonos en las leyes de la probabilidad.
Kohlberg fue un psicólogo que se dedicó a estudiar los distintos estadios morales por los que pasa un ser humano en su desarrollo. Entre sus investigaciones destaca el caso de los niños de once años “Amy” y “Jake” a quienes planteó una situación en la que un hombre tiene a su mujer a punto de morir y no tiene dinero para comprar la medicina. El dilema que se plantea es robar o no la medicina para salvar la vida de la esposa moribunda.
¿Qué creen ustedes que haría el niño? ¿Y la niña? En el experimento el chico robaría la farmacia sin trabas éticas algunas, pero la chica intentaría dialogar con el farmacéutico para intentar llegar a un acuerdo. ¿Es ésta una constante de comportamiento de género? ¿Son los hombres más impulsivos y las mujeres más dialogantes? ¿No es verdad que la actitud de la niña ostenta un grado ético mucho más elevado que la del niño? El problema es que Kohlberg sólo plantea este dilema a dos niños quedando pendiente hacerlo a muchos más para extrapolar y obtener conclusiones. Planteen dilemas como este a sus hijos y se percataran de cuan diferentes somos hombres y mujeres (los unos de Marte y las otras de Venus, como dicen algunos).
Este ejemplo es parecido al que se plantea en un momento de la película Una mente maravillosa basada en la vida del premio Nobel de Economía John Nash, quien en pleno verano daba clase con las ventanas abiertas (aún no existía el aire acondicionado) hasta que unos obreros empezaron a hacer un ruido insoportable. La actitud del profesor fue la de cerrar la ventana y sufrir el calor, sin embargo una de sus alumnas intentó llegar a un acuerdo con los obreros para que trabajaran un poco más lejos pudiendo así permanecer las ventanas abiertas sin que ellos se vieran abocados a dejar de trabajar.
Igualmente, en la obra teatral El precio de Arthur Miller se observa dos actitudes éticas totalmente distintas: la de la furia, el enfado y el berrinche de los hermanos Víctor y Óscar y la de los intentos de conciliación, aproximación y entendimiento que realiza Esther (esposa de Víctor) ante las desavenencias económicas que se presentaron a la familia.
Parece que el dialogo, el intento de llegar a acuerdos, en una palabra, la puesta en práctica de la acción comunicativa (que diría Habermas), es una herramientas de fabulosas consecuencias éticas que parece estar dominada por el ámbito femenino. La mujer no quiere que sólo una de las partes del dilema moral se vea beneficiada, hará lo posible para que todas las partes no se perjudiquen.
Estas actitudes del universo femenino chocan con esa percepción anquilosada que dice que “las mujeres no pueden razonar”. Nada más falso, es más, quizá los hombres tienen más carencias de raciocinio a la hora de enfrentarse con problemas morales. Además, y siempre haciendo una excesiva generalización con el riesgo que ello supone, las mujeres son más agradables, más dispuestas a colaborar y arrimar el hombro, menos violentas y más entregadas por sus seres queridos que los hombres. Este hecho, que es meramente biológico, es cualidad más que suficiente para invitar a pensar que existe una ética femenina y que ésta es mucho más elevada que la del hombre.
Sin embargo, circula por esos mundos el bulo que dice que los hombres somos más honestos entre nosotros que las mujeres entre ellas mismas. Los sociobiólogos intentan explicarlo como “lucha entre mujeres por conseguir los favores del varón”. A mí esta explicación me repugna y no deja de ser una explicación fantasiosa como las que daba Kipling para explicar por qué los elefantes tienen las orejas enormes o las jirafas el cuello tan largo. No son más que conjeturas sobre supuestos que ni siquiera son verdad.
Además ¿quién si no el hombre es el que ha impuesto las reglas de lo que es ético o no? ¿No es sospechoso que la ética imperante haya surgido de un sistema social en que la mujer ha estado reprimida, anulada y condenada a las labores de su hogar? ¿Cabe la posibilidad de que en un sistema falócrata como el de antaño, y del cual quedan innumerables rémoras, se haya dado pie a las consideraciones de los sentimientos femeninos, sus percepciones y sus temores? Por ejemplo, los que han hablado sobre el cuidado de los hijos han sido los propios hombres y el Estado (eminentemente una institución masculina donde los haya), ellos han dictaminado lo que es conveniente o no, lo que la mujer debe hacer para ser considerada buena madre o no, sin dejar lugar a la opinión de las verdaderas protagonistas del acto materno. La docilidad con que la mujer se ha sometido a la voluntad del varón las ha postergado, hasta recientemente, a una situación en que lo ético era aquello que el varón decía que lo era.
No se podrá saber con certeza si existe de veras una ética femenina o si ésta no es más que un universal entre géneros, pero lo que sí parece claro es que las inquietudes y anhelos femeninos son, con diferencia, de un talante menos belicoso, huidizo de las guerras (que sólo hacen los hombres) y sustentadoras de una sociedad cuyo núcleo y base de la subsistencia es la familia de la que ellas son el núcleo, sin el cual ésta se desmorona.
lunes, 12 de diciembre de 2011
viernes, 11 de noviembre de 2011
La mujer y el uso del poder
Hasta ahora la relación que las mujeres venimos manteniendo con el poder sigue siendo una relación difícil. A pesar de que tenemos reconocidos la mayoría de nuestros derechos como seres humanos y como ciudadanas, el acceso a los cargos de poder es todavía hoy nuestra asignatura pendiente.
Si la incorporación de la mujer al mundo laboral ha sido relativamente rápida, la participación femenina en los niveles de adopción de decisiones no está evolucionando al mismo ritmo. Y todo esto ocurre a pesar de que, en formación, hace años que las mujeres hemos ingresado en la universidad, alcanzando ya en muchas carreras una cuota superior a la masculina.
¿Por qué entonces la intervención de la mujer es mucho menor que la del hombre en cualquiera de los ámbitos de la sociedad, sea éste político, económico, social o laboral?.
Una de las principales trabas es la tradición histórica que arrastramos, la incorporación a los puestos de liderazgo nos ha llegado tardíamente y eso ha generado un retraso al que debemos enfrentarnos.
Si en un principio las pocas las mujeres que accedieron a un cargo de responsabilidad adoptaron estereotipos masculinos, hoy por hoy la mujer sabe reconocer que existe una manera "femenina" de mandar. Se ha abandonado para siempre esa connotación peyorativa que hasta ahora se le daba a todo lo impregnado de "sello femenino" en el ámbito laboral.
La mujer tiene una forma de liderar y de organizar un equipo de trabajo diferente a la del hombre, ni mejor ni peor que los usos masculinos, pero igualmente efectivo y competente.
Así, las mujeres líderes suelen actuar en las estructuras de poder según las siguientes pautas:
Voluntad. Las mujeres muestran gran capacidad de voluntad a la hora de desempeñar un cargo de poder. La perspectiva histórica nos ha mostrado cuán difícil nos ha resultado alcanzarlo y por eso sabemos valorarlo.
Planificación del tiempo. Sabemos distribuir nuestro tiempo porque conocemos el valor que tienen las horas que dedicamos al entorno personal y familiar.
Motivación del equipo de trabajo. Está comprobado que la mujer está más cualificada que el hombre para situarse en lugar de los demás, es decir, dispone de mayor capacidad de empatía. Esto nos permite conocer mejor a nuestro equipo y, por tanto, sabemos motivarlo y dirigirlo.
Participación del equipo. A la hora de tomar decisiones las mujeres suelen consultar la opinión de las personas de su entorno, luego deciden. Una vez más, nuestra aptitud para escuchar nos favorece.
Ahorro de costes. La mayoría de mujeres en puestos de toma de decisiones saben ahorrar. En muchos casos el ahorro de costes favorece la consecución de objetivos.
Pero no se trata de reconocer sólo que las mujeres disponemos de un modelo diferente a la hora de mandar. Se necesitan soluciones factibles para distribuir el poder actual y para ello toda la sociedad debe adoptar medidas efectivas acordes con la realidad de las mujeres. La Plataforma de Acción de Beijing en su día ya trabajó para la participación igualitaria de la mujer en la sociedad con algunas propuestas:
reconocimiento de la diferencia de género
programas de formación para promover el liderazgo de las mujeres
reparto equitativo entre mujeres y hombres de la responsabilidad familiar
adopción entre ambos géneros de relaciones sociales de cooperación y no de dominación
programas de conciliación entre el ámbito familiar y el laboral
recursos financieros y humanos efectivos para aumentar la participación de la mujer en las esferas de poder
En definitiva, la sociedad debe tomar conciencia de que sin la intervención plena de la mujer en todos los apartados de la vida social, política, judicial y económica no se puede hablar de una democracia real.
Si la incorporación de la mujer al mundo laboral ha sido relativamente rápida, la participación femenina en los niveles de adopción de decisiones no está evolucionando al mismo ritmo. Y todo esto ocurre a pesar de que, en formación, hace años que las mujeres hemos ingresado en la universidad, alcanzando ya en muchas carreras una cuota superior a la masculina.
¿Por qué entonces la intervención de la mujer es mucho menor que la del hombre en cualquiera de los ámbitos de la sociedad, sea éste político, económico, social o laboral?.
Una de las principales trabas es la tradición histórica que arrastramos, la incorporación a los puestos de liderazgo nos ha llegado tardíamente y eso ha generado un retraso al que debemos enfrentarnos.
Si en un principio las pocas las mujeres que accedieron a un cargo de responsabilidad adoptaron estereotipos masculinos, hoy por hoy la mujer sabe reconocer que existe una manera "femenina" de mandar. Se ha abandonado para siempre esa connotación peyorativa que hasta ahora se le daba a todo lo impregnado de "sello femenino" en el ámbito laboral.
La mujer tiene una forma de liderar y de organizar un equipo de trabajo diferente a la del hombre, ni mejor ni peor que los usos masculinos, pero igualmente efectivo y competente.
Así, las mujeres líderes suelen actuar en las estructuras de poder según las siguientes pautas:
Voluntad. Las mujeres muestran gran capacidad de voluntad a la hora de desempeñar un cargo de poder. La perspectiva histórica nos ha mostrado cuán difícil nos ha resultado alcanzarlo y por eso sabemos valorarlo.
Planificación del tiempo. Sabemos distribuir nuestro tiempo porque conocemos el valor que tienen las horas que dedicamos al entorno personal y familiar.
Motivación del equipo de trabajo. Está comprobado que la mujer está más cualificada que el hombre para situarse en lugar de los demás, es decir, dispone de mayor capacidad de empatía. Esto nos permite conocer mejor a nuestro equipo y, por tanto, sabemos motivarlo y dirigirlo.
Participación del equipo. A la hora de tomar decisiones las mujeres suelen consultar la opinión de las personas de su entorno, luego deciden. Una vez más, nuestra aptitud para escuchar nos favorece.
Ahorro de costes. La mayoría de mujeres en puestos de toma de decisiones saben ahorrar. En muchos casos el ahorro de costes favorece la consecución de objetivos.
Pero no se trata de reconocer sólo que las mujeres disponemos de un modelo diferente a la hora de mandar. Se necesitan soluciones factibles para distribuir el poder actual y para ello toda la sociedad debe adoptar medidas efectivas acordes con la realidad de las mujeres. La Plataforma de Acción de Beijing en su día ya trabajó para la participación igualitaria de la mujer en la sociedad con algunas propuestas:
reconocimiento de la diferencia de género
programas de formación para promover el liderazgo de las mujeres
reparto equitativo entre mujeres y hombres de la responsabilidad familiar
adopción entre ambos géneros de relaciones sociales de cooperación y no de dominación
programas de conciliación entre el ámbito familiar y el laboral
recursos financieros y humanos efectivos para aumentar la participación de la mujer en las esferas de poder
En definitiva, la sociedad debe tomar conciencia de que sin la intervención plena de la mujer en todos los apartados de la vida social, política, judicial y económica no se puede hablar de una democracia real.
domingo, 16 de octubre de 2011
La Imagen Personal
La imagen personal como una construcción que debe realizarse con sumo cuidado para no errar en los objetivos laborales que tienen que ver con el propio desarrollo dentro y fuera de la empresa.
A no confundirse: la imagen no es todo, una persona está hecha de muchos otros elementos que no pueden entrar en la imagen que construye para desempeñarse en el mundo de los negocios.
La vista es uno de los sentidos que en la cultura Occidental más se ha desarrollado, sobre todo en la era de los mass media. La realidad se construye no sólo por lo que vemos en “esa realidad analógica” con la que nos topamos cuando salimos a la calle, el mundo es eso y mucho más: todo lo que ha llegado a nuestro imaginario a través de diversos medios.
Hay un refrán que dice “Ver para Creer”(“Seeing is believing”), es decir, que en todo lo que vemos hay una buena parte de creencia personal, que no necesariamente se condice con elementos objetivos que pertenecen a lo observado. En el mundo de los negocios, la apariencia personal de una persona, dice el 50% de lo que ella es.
En el mundo de los negocios la apariencia personal está construida en un 90%, o por lo menos así debería ser, según los conocedores del tema (léase Asesores de Imagen).
En los países desarrollados cada vez más se trabaja con la imagen. No sólo políticos y estrellas del espectáculo utilizan los servicios de asesoría de imagen, también las organizaciones sin fines de lucro, los entes estatales, los vendedores y la gente de negocios son algunos de los clientes con que cuentan las consultoras en Imagen, Coaching y Liderazgo.
Ellas básicamente son dirigidas por profesionales que provienen de la psicología, el marketing y las ciencias sociales. Los servicios que ofrecen son muy amplios: desde cómo vestirse hasta cómo elaborar un discurso, pasando por las relaciones que tenemos con los demás.
Precisamente el liderazgo se define como la concreción de los objetivos propuestos, es un error muy común creer que líder es sólo aquél que tiene cualidades carismáticas o que es seguido por gran cantidad de adeptos; existen muchos tipos de liderazgo y el comentado es tan sólo uno de ellos.
En el 98% de los casos la imposibilidad de alcanzar las metas que nos proponemos tiene que ver con la solidez de nuestras relaciones con los demás. En este sentido en los países sajones consideran que el mejor training o enseñanza, el que obtiene mejores resultados, es el que no estandariza las normas para acrecentar el liderazgo, pues los individuos son únicos, y los patrones de conducta uniformes no reportan logros. Por ello para cada persona hay recomendaciones particulares. Por el contrario, la adopción de reglas generales de cómo ser líder ha desembocado en graves problemas a la personalidad (es conocido en el ambiente de asesoría de imagen el caso de Luis Miguel, que sufre depresión, y sus romances son operaciones de prensa).
Por otra parte, los consultores más exitosos consideran que los cambios en la apariencia (como vestimenta, colores, modales, comportamiento y habilidades de comunicación) tienen poco valor si no van acompañados de cambios en el interior del cliente. Es como tomar la cáscara y olvidarnos del fruto. Sí o sí se debe trabajar con los valores, las actitudes, las creencias y la autoestima (estos temas se pueden profundizar en el libro Impression Management de Ann Reinten). De allí que en Latinoamérica se confunda muchas veces el coaching o la guía para el liderazgo con el psicoanálisis.
Consejos Sobre Comunicación No Verbal
A pesar de que no hay recetas en cuestiones de liderazgo y de trabajo de la propia imagen, en lo referente a la comunicación no verbal, existen algunas observaciones que los trainners nunca dejan de tener en cuenta y que son muy frecuentes en el área de ventas; no obstante pueden ser aplicadas en otras disciplinas.
Algunas de éstas son:
El gesto de taparse la boca está evidenciando una mentira.
Tocarse la nariz indica lo mismo pero es más disimulado.
Mover las manos con las palmas hacia arriba indica honestidad, franqueza.
El puño cerrado indica agresividad.
Frotarse las palmas está indicando resultados positivos.
Manos enlazadas en alto, codos en la mesa, indica que resultará difícil de convencer; sobre la mesa indica que será más fácil de convencer.
Mirar hacia abajo y frotarse el ojo indica una mentira.
Frotarse la oreja indica que el sujeto está aburrido y cansado.
Rascarse el cuello dice que el sujeto no sabe si está de acuerdo con lo que le decimos.
Frotarse o tocarse el cabello indica que nos quiere distraer.
Cruce de brazos y/o de piernas indica que se defiende del interlocutor.
A no confundirse: la imagen no es todo, una persona está hecha de muchos otros elementos que no pueden entrar en la imagen que construye para desempeñarse en el mundo de los negocios.
La vista es uno de los sentidos que en la cultura Occidental más se ha desarrollado, sobre todo en la era de los mass media. La realidad se construye no sólo por lo que vemos en “esa realidad analógica” con la que nos topamos cuando salimos a la calle, el mundo es eso y mucho más: todo lo que ha llegado a nuestro imaginario a través de diversos medios.
Hay un refrán que dice “Ver para Creer”(“Seeing is believing”), es decir, que en todo lo que vemos hay una buena parte de creencia personal, que no necesariamente se condice con elementos objetivos que pertenecen a lo observado. En el mundo de los negocios, la apariencia personal de una persona, dice el 50% de lo que ella es.
En el mundo de los negocios la apariencia personal está construida en un 90%, o por lo menos así debería ser, según los conocedores del tema (léase Asesores de Imagen).
En los países desarrollados cada vez más se trabaja con la imagen. No sólo políticos y estrellas del espectáculo utilizan los servicios de asesoría de imagen, también las organizaciones sin fines de lucro, los entes estatales, los vendedores y la gente de negocios son algunos de los clientes con que cuentan las consultoras en Imagen, Coaching y Liderazgo.
Ellas básicamente son dirigidas por profesionales que provienen de la psicología, el marketing y las ciencias sociales. Los servicios que ofrecen son muy amplios: desde cómo vestirse hasta cómo elaborar un discurso, pasando por las relaciones que tenemos con los demás.
Precisamente el liderazgo se define como la concreción de los objetivos propuestos, es un error muy común creer que líder es sólo aquél que tiene cualidades carismáticas o que es seguido por gran cantidad de adeptos; existen muchos tipos de liderazgo y el comentado es tan sólo uno de ellos.
En el 98% de los casos la imposibilidad de alcanzar las metas que nos proponemos tiene que ver con la solidez de nuestras relaciones con los demás. En este sentido en los países sajones consideran que el mejor training o enseñanza, el que obtiene mejores resultados, es el que no estandariza las normas para acrecentar el liderazgo, pues los individuos son únicos, y los patrones de conducta uniformes no reportan logros. Por ello para cada persona hay recomendaciones particulares. Por el contrario, la adopción de reglas generales de cómo ser líder ha desembocado en graves problemas a la personalidad (es conocido en el ambiente de asesoría de imagen el caso de Luis Miguel, que sufre depresión, y sus romances son operaciones de prensa).
Por otra parte, los consultores más exitosos consideran que los cambios en la apariencia (como vestimenta, colores, modales, comportamiento y habilidades de comunicación) tienen poco valor si no van acompañados de cambios en el interior del cliente. Es como tomar la cáscara y olvidarnos del fruto. Sí o sí se debe trabajar con los valores, las actitudes, las creencias y la autoestima (estos temas se pueden profundizar en el libro Impression Management de Ann Reinten). De allí que en Latinoamérica se confunda muchas veces el coaching o la guía para el liderazgo con el psicoanálisis.
Consejos Sobre Comunicación No Verbal
A pesar de que no hay recetas en cuestiones de liderazgo y de trabajo de la propia imagen, en lo referente a la comunicación no verbal, existen algunas observaciones que los trainners nunca dejan de tener en cuenta y que son muy frecuentes en el área de ventas; no obstante pueden ser aplicadas en otras disciplinas.
Algunas de éstas son:
El gesto de taparse la boca está evidenciando una mentira.
Tocarse la nariz indica lo mismo pero es más disimulado.
Mover las manos con las palmas hacia arriba indica honestidad, franqueza.
El puño cerrado indica agresividad.
Frotarse las palmas está indicando resultados positivos.
Manos enlazadas en alto, codos en la mesa, indica que resultará difícil de convencer; sobre la mesa indica que será más fácil de convencer.
Mirar hacia abajo y frotarse el ojo indica una mentira.
Frotarse la oreja indica que el sujeto está aburrido y cansado.
Rascarse el cuello dice que el sujeto no sabe si está de acuerdo con lo que le decimos.
Frotarse o tocarse el cabello indica que nos quiere distraer.
Cruce de brazos y/o de piernas indica que se defiende del interlocutor.
martes, 20 de septiembre de 2011
Perfil de la mujer emprendedora
El avance de las mujeres en la actividad emprendedora alrededor del mundo representa un interesante factor a considerar dentro del desarrollo económico y social de los países (Minniti et al., 2005, 2006a).
Actualmente, las mujeres constituyen más de un tercio de las personas involucradas en la actividad emprendedora del mundo (Amorós y Pizarro, 2008). Este fenómeno también ha tenido lugar en Latinoamérica, observándose cómo la mujer toma un rol cada vez más importante en la generación de empresas, a pesar de presentar aún una propensión menor a involucrarse en la actividad emprendedora que las mujeres de economías desarrolladas. Ante el escenario señalado, surge la necesidad de comprender cómo las mujeres se están relacionando con la creación de empresas, considerando que dicha actividad es un factor clave para incrementar el dinamismo en la economía (de Bruin et al., 2006).
A un nivel microeconómico, las mujeres también aportan estilos propios al momento de manejar compañías, solucionar problemas gerenciales y explorar oportunidades de negocios (Brush, 1990, 1992 y OECD, 2004).
Se concuerda en que las empresarias tienden a desarrollar un estilo gerencial más colaborativo, establecen relaciones más horizontales y son más sensibles frente a las necesidades de sus trabajadores (OIT 2000c).
En Chile, la actividad emprendedora de la mujer significa una ventaja adicional constituyéndose las mismas en parte del recambio de la fuerza laboral en sociedades que se encuentran en una fase de envejecimiento. La actividad emprendedora de las mujeres es diversa, sin embargo, se inclina preferentemente hacia algunos sectores, revelando algunas diferencias de género que también se evidencian al indagar sobre las motivaciones para emprender (Minniti & Nardone, 2007).
Por ejemplo, en Europa las mujeres son muy activas en el sector servicios, retail o educación y están sub-representadas en áreas como el procesamiento de datos, construcción e industria. También es posible señalar que, en general, los hombres emprenden mayoritariamente orientados por la búsqueda de oportunidades, mientras que las mujeres emprenden proporcionalmente más obedeciendo a necesidades, es decir, como una alternativa de subsistencia (Verheul et al., 2003; Minniti et al., 2006a).
Naturalmente, esto depende también del nivel de desarrollo del país puesto que se observa que los emprendimientos en países desarrollados provienen de mujeres 10 con estudios superiores, versus los emprendimientos de mujeres en países subdesarrollados, en los cuales se puede observar menor preparación académica (Minniti et al., 2005, 2006a).
Específicamente para el caso de Chile, Tiffins (2004) muestra que las empresarias establecidas cuentan en su gran mayoría con estudios superiores. Así, los factores que explican estas diferencias pueden ser muchos; distintos autores señalan que las distintas ocupaciones entre hombres y mujeres vienen dadas por un conjunto de factores como los intereses, la socialización, los factores institucionales y la discriminación (Reskin & Hartman, 1985).
Dichas características podrían ser extensibles al resto de factores aquí mencionados, como por ejemplo, las diferencias exhibidas en Europa, las cuales podrían explicarse en parte por elementos culturales y de entorno.
Las prácticas en cuanto a búsqueda de financiamiento también resultan ser distintas de las usadas tradicionalmente por varones. En este aspecto, algunos estudios han indagado la relación entre las mujeres y el sistema bancario y la posibilidad de prácticas discriminatorias de parte de este último.
Dependiendo según cómo se mida la discriminación, ésta podría tener lugar o no (Haines, Orser and Riding, 1999), sin embargo, otros autores refutan tal discriminación y explican cualquier diferencia según las competencias, habilidades y niveles educacionales de las mujeres (Fay and Williams 1993, Watson 2003, Johnsen and Mc Mahon 2005) o bien, a la posesión de activos (riqueza inicial) y a la predisposición psicológica negativa hacia la deuda.
En este contexto existen estudios que avalan las diferencias en la actitud frente al riesgo entre hombres y mujeres, sin embargo, también hay quienes señalan que existiría una mayor conciencia de éste, producto de la estructura de los hogares, el estatus de empleo de las parejas y las distintas responsabilidades familiares (Brawn et al 2006).
Algunas características interesantes se han observado en algunos estudios revisados. En algunos casos se identifica que las mujeres cambian su predisposición al emprendimiento dependiendo de la etapa del ciclo de vida del negocio, es decir, se van involucrando más en la medida que el proyecto va evolucionando.
Otro aspecto que hace diferencias entre las mujeres es si la emprendedora comenzó el negocio desde el inicio o bien lo asumió con algún grado de avance, lo cual a menudo está asociado a diferencias educativas. La asociatividad o afiliación a redes, aparece entre las mujeres como herramienta especialmente relevante y reconocida en cuanto al compartir experiencias de colaboración y aprendizaje.
CORTESIA DE
http://www.gesis.org/en/services/data/survey-data/eurobarometer/ 11
Actualmente, las mujeres constituyen más de un tercio de las personas involucradas en la actividad emprendedora del mundo (Amorós y Pizarro, 2008). Este fenómeno también ha tenido lugar en Latinoamérica, observándose cómo la mujer toma un rol cada vez más importante en la generación de empresas, a pesar de presentar aún una propensión menor a involucrarse en la actividad emprendedora que las mujeres de economías desarrolladas. Ante el escenario señalado, surge la necesidad de comprender cómo las mujeres se están relacionando con la creación de empresas, considerando que dicha actividad es un factor clave para incrementar el dinamismo en la economía (de Bruin et al., 2006).
A un nivel microeconómico, las mujeres también aportan estilos propios al momento de manejar compañías, solucionar problemas gerenciales y explorar oportunidades de negocios (Brush, 1990, 1992 y OECD, 2004).
Se concuerda en que las empresarias tienden a desarrollar un estilo gerencial más colaborativo, establecen relaciones más horizontales y son más sensibles frente a las necesidades de sus trabajadores (OIT 2000c).
En Chile, la actividad emprendedora de la mujer significa una ventaja adicional constituyéndose las mismas en parte del recambio de la fuerza laboral en sociedades que se encuentran en una fase de envejecimiento. La actividad emprendedora de las mujeres es diversa, sin embargo, se inclina preferentemente hacia algunos sectores, revelando algunas diferencias de género que también se evidencian al indagar sobre las motivaciones para emprender (Minniti & Nardone, 2007).
Por ejemplo, en Europa las mujeres son muy activas en el sector servicios, retail o educación y están sub-representadas en áreas como el procesamiento de datos, construcción e industria. También es posible señalar que, en general, los hombres emprenden mayoritariamente orientados por la búsqueda de oportunidades, mientras que las mujeres emprenden proporcionalmente más obedeciendo a necesidades, es decir, como una alternativa de subsistencia (Verheul et al., 2003; Minniti et al., 2006a).
Naturalmente, esto depende también del nivel de desarrollo del país puesto que se observa que los emprendimientos en países desarrollados provienen de mujeres 10 con estudios superiores, versus los emprendimientos de mujeres en países subdesarrollados, en los cuales se puede observar menor preparación académica (Minniti et al., 2005, 2006a).
Específicamente para el caso de Chile, Tiffins (2004) muestra que las empresarias establecidas cuentan en su gran mayoría con estudios superiores. Así, los factores que explican estas diferencias pueden ser muchos; distintos autores señalan que las distintas ocupaciones entre hombres y mujeres vienen dadas por un conjunto de factores como los intereses, la socialización, los factores institucionales y la discriminación (Reskin & Hartman, 1985).
Dichas características podrían ser extensibles al resto de factores aquí mencionados, como por ejemplo, las diferencias exhibidas en Europa, las cuales podrían explicarse en parte por elementos culturales y de entorno.
Las prácticas en cuanto a búsqueda de financiamiento también resultan ser distintas de las usadas tradicionalmente por varones. En este aspecto, algunos estudios han indagado la relación entre las mujeres y el sistema bancario y la posibilidad de prácticas discriminatorias de parte de este último.
Dependiendo según cómo se mida la discriminación, ésta podría tener lugar o no (Haines, Orser and Riding, 1999), sin embargo, otros autores refutan tal discriminación y explican cualquier diferencia según las competencias, habilidades y niveles educacionales de las mujeres (Fay and Williams 1993, Watson 2003, Johnsen and Mc Mahon 2005) o bien, a la posesión de activos (riqueza inicial) y a la predisposición psicológica negativa hacia la deuda.
En este contexto existen estudios que avalan las diferencias en la actitud frente al riesgo entre hombres y mujeres, sin embargo, también hay quienes señalan que existiría una mayor conciencia de éste, producto de la estructura de los hogares, el estatus de empleo de las parejas y las distintas responsabilidades familiares (Brawn et al 2006).
Algunas características interesantes se han observado en algunos estudios revisados. En algunos casos se identifica que las mujeres cambian su predisposición al emprendimiento dependiendo de la etapa del ciclo de vida del negocio, es decir, se van involucrando más en la medida que el proyecto va evolucionando.
Otro aspecto que hace diferencias entre las mujeres es si la emprendedora comenzó el negocio desde el inicio o bien lo asumió con algún grado de avance, lo cual a menudo está asociado a diferencias educativas. La asociatividad o afiliación a redes, aparece entre las mujeres como herramienta especialmente relevante y reconocida en cuanto al compartir experiencias de colaboración y aprendizaje.
CORTESIA DE
http://www.gesis.org/en/services/data/survey-data/eurobarometer/ 11
miércoles, 17 de agosto de 2011
Un "NO" a la violencia domestica. Despierta Y reacciona
Muchas de nosotras hemos crecido bajo la sombra de una madre que fue abusada, maltratada, anulada… Pero, ¿acaso nosotras tenemos que vivir el mismo patrón? ¿Acaso no podemos utilizar la lógica y el sentido común? ¿No deberíamos mantener presente lo que sufrimos y lo que se siente vivir en un hogar hostil para no condenar a nuestros hijos a lo mismo? Incluso nosotras mismas que una vez lo experimentamos en carne propia, sabemos lo que es vivir el abuso y el maltrato, ¿por qué nos quedamos en una relación abusiva? ¿No deberíamos ser las primeras en romper el círculo?
Se dice que las mujeres que crecieron viendo abuso, maltrato en todas sus dimensiones, abandono, infidelidades, aprendieron de la madre que se debe perdonar y obedecer al hombre, porque “esa es tu cruz y debes llevarla hasta el final”, ¿al final de qué? ¿De tu vida? ¿O será el final de nuestras obligaciones para con nosotras mismas? Los ejemplos buenos o malos que se viven en nuestra infancia siempre son de mucha utilidad, por un lado si son malos, para no imitarlos, para no hacer de nuestros hijos aquella niña triste y cabizbaja que fuimos nosotras, y si son buenos, para seguirlos al pie de la letra y hacer de nuestros hijos la misma niña feliz y llena de ilusiones que una vez fuimos.
Te pregunto mujer:
Si una vez viste en tu padre al macho déspota y salvaje que hizo callar con un grito, vociferando humillaciones, insultos y desprecios sin ninguna consideración hacia sus hijos y mucho menos hacia su esposa, si te dolió, si sufriste, si te sentiste menos que nada, ¿por qué entonces te aferras a un hombre que te hace sufrir lo mismo? Mira la otra cara de la moneda, viviste y creciste en un hogar de amor y de entrega de ambos padres, ¿por qué entonces permites que un desconocido profane esa felicidad y más aun la felicidad de tus hijos? Nos encontramos diariamente con mujeres que se quejan y sufren y lloran cada vez que hablan de los abusos de su pareja, mas aun con mujeres que han sido abandonadas, por no decir liberadas, del yugo maltratador, porque se le ocurrió al macho que era buena idea ir en busca de una nueva “victima” y aun después de experimentar la paz y la tranquilidad están siempre pensando que “algún día volverá”. ¿Volver para que? ¿Para que termine su obra de destrucción emocional, no sólo en la mujer, sino también en sus hijos?
Muchas veces al salir de un hogar de abusos por parte de nuestros progenitores, vamos directas a continuar el círculo, no importa si vimos o no señales de no estar con la pareja adecuada, lo importante es salir del círculo vicioso. ¿Pero qué pasa? La niña que creció en un hogar en el que producían abusos, aunque sólo fuese contra la madre, al hacerse mayor va directa hacia un matrimonio abusivo.
Las excusas sobran, “crecí en un hogar de abusos”, “estoy con él por mis hijos”, ¿por tus hijos? ¿Y tú? ¿Seguiremos en ese círculo sin importarnos, sin pensar ni recordar nuestros sueños de una vida sin gritos y sin abusos? ¡YO TE DIGO QUE NO! Porque muchas cosas, entre ellas el matrimonio, las hacemos porque son “una obligación” ante una sociedad. ¿Pero acaso no eres tú y tus hijos parte de esa sociedad? ¿Acaso la sociedad no necesita de mujeres “enteras”, física y emocionalmente hablando? Te quedas en ese matrimonio por el qué dirán, ¿pero qué dices tu aparte de “ay” cuando te golpean? ¿Qué dice la gente menuda, tus hijos, cuando te dan un golpe o cuando los hacen callar?
Que me perdone el hombre, porque hay muchos buenos, entregados, fieles, amantes de sus hijos y de sus esposas; Dios bendiga sus corazones nobles, pero hay muchos, más de lo que nos imaginamos, que dicen que no pueden vivir sin la mujer, controversialmente la mujer tampoco puede vivir con ellos. Mujer, déjalo ir, no sólo de tu vida, porque de tu vida ya se fue, déjalo ir de tus lamentos y sufrimientos, déjalo ir de tus intentos por hacer que vuelva, mándalo de regreso por donde vino cuando intente volver, porque detrás de un perdón, viene otro, y otro, ya lo has experimentado muchas veces creyendo en sus promesas de cambio, levántate estoicamente y piensa que no tienes que obedecer más a las enseñanzas de tu señora madre, a las enseñanzas que aprendiste a gritos y golpes, no porque no la respetes, es que ya no eres la niña de antaño que tomaba lo que le pudieran dar incluyendo una familia de lagrimas, gritos y dolor.
Eres ahora la madre criando y enseñando a las nuevas generaciones, eres ahora una mujer con sueños, anhelos y proyectos, ¿te abandonaron con tus hijos? ¿Y qué? Lo más seguro es que ese hombre no te merecía, no merecía el respeto; el amor, el calor de hogar que hoy por hoy hay, es todito para ti y tus hijos. ¿No puedes vivir sin él? ¡APRENDE! ¿Acaso no sabías vivir sin él antes de conocerlo? Recuerda como eras antes de conocerlo, revive tus sueños, anhelos y proyectos, ¿no tienes dinero? Trabaja, levántate cada día con la fe en Dios, levántate con el canto de los pájaros, lava, plancha, sonríe, corre y regresa a tu casa con la satisfacción de haber ganado el sorbo de leche para tus hijos sin depender de él, sin tener que pagarle con tu dignidad y tu amor propio el pedazo de pan que trae y hasta el que le niega a su familia.
Libérate, rompe el círculo, no pierdas energías pensando en que “algún día encontraré quien me valore” valórate tú, ámate tú, enséñale a tus hijos que el mundo no es tan despiadado, que afuera de esas puertas donde impera el abuso hay corazones nobles que saben amar, que saben respetar, que saben dar y recibir amor, dale al mundo mujeres fuertes, mujeres que saben como salir de lo feo, que saben como levantarse aun antes de caer, dale al mundo hombres que no aprendieron los acordes de los gritos y los insultos del padre.
Recuerda que tú eres esa sociedad que pide y exige respeto, que merece respeto. Sólo cuando aprendas a romper ese círculo estarás preparada para esperar el amor que te aprecie, que te valore, el amor que mereces. No haraganees más pensando que “con él se te fue la vida”, la vida es mucho más que un puño cerrado que se estrella en tu rostro, es más que una palabra fuerte que no mereces y que se queda agazapada por siempre en tu dignidad y amor propio, la vida es esfuerzo, es valor, es empeño, decisión y una lucha fuerte y constante.
ROMPAMOS EL CÍRCULO.
http://www.todamujeresbella.com/8571/rompamos-el-circulo/
Se dice que las mujeres que crecieron viendo abuso, maltrato en todas sus dimensiones, abandono, infidelidades, aprendieron de la madre que se debe perdonar y obedecer al hombre, porque “esa es tu cruz y debes llevarla hasta el final”, ¿al final de qué? ¿De tu vida? ¿O será el final de nuestras obligaciones para con nosotras mismas? Los ejemplos buenos o malos que se viven en nuestra infancia siempre son de mucha utilidad, por un lado si son malos, para no imitarlos, para no hacer de nuestros hijos aquella niña triste y cabizbaja que fuimos nosotras, y si son buenos, para seguirlos al pie de la letra y hacer de nuestros hijos la misma niña feliz y llena de ilusiones que una vez fuimos.
Te pregunto mujer:
Si una vez viste en tu padre al macho déspota y salvaje que hizo callar con un grito, vociferando humillaciones, insultos y desprecios sin ninguna consideración hacia sus hijos y mucho menos hacia su esposa, si te dolió, si sufriste, si te sentiste menos que nada, ¿por qué entonces te aferras a un hombre que te hace sufrir lo mismo? Mira la otra cara de la moneda, viviste y creciste en un hogar de amor y de entrega de ambos padres, ¿por qué entonces permites que un desconocido profane esa felicidad y más aun la felicidad de tus hijos? Nos encontramos diariamente con mujeres que se quejan y sufren y lloran cada vez que hablan de los abusos de su pareja, mas aun con mujeres que han sido abandonadas, por no decir liberadas, del yugo maltratador, porque se le ocurrió al macho que era buena idea ir en busca de una nueva “victima” y aun después de experimentar la paz y la tranquilidad están siempre pensando que “algún día volverá”. ¿Volver para que? ¿Para que termine su obra de destrucción emocional, no sólo en la mujer, sino también en sus hijos?
Muchas veces al salir de un hogar de abusos por parte de nuestros progenitores, vamos directas a continuar el círculo, no importa si vimos o no señales de no estar con la pareja adecuada, lo importante es salir del círculo vicioso. ¿Pero qué pasa? La niña que creció en un hogar en el que producían abusos, aunque sólo fuese contra la madre, al hacerse mayor va directa hacia un matrimonio abusivo.
Las excusas sobran, “crecí en un hogar de abusos”, “estoy con él por mis hijos”, ¿por tus hijos? ¿Y tú? ¿Seguiremos en ese círculo sin importarnos, sin pensar ni recordar nuestros sueños de una vida sin gritos y sin abusos? ¡YO TE DIGO QUE NO! Porque muchas cosas, entre ellas el matrimonio, las hacemos porque son “una obligación” ante una sociedad. ¿Pero acaso no eres tú y tus hijos parte de esa sociedad? ¿Acaso la sociedad no necesita de mujeres “enteras”, física y emocionalmente hablando? Te quedas en ese matrimonio por el qué dirán, ¿pero qué dices tu aparte de “ay” cuando te golpean? ¿Qué dice la gente menuda, tus hijos, cuando te dan un golpe o cuando los hacen callar?
Que me perdone el hombre, porque hay muchos buenos, entregados, fieles, amantes de sus hijos y de sus esposas; Dios bendiga sus corazones nobles, pero hay muchos, más de lo que nos imaginamos, que dicen que no pueden vivir sin la mujer, controversialmente la mujer tampoco puede vivir con ellos. Mujer, déjalo ir, no sólo de tu vida, porque de tu vida ya se fue, déjalo ir de tus lamentos y sufrimientos, déjalo ir de tus intentos por hacer que vuelva, mándalo de regreso por donde vino cuando intente volver, porque detrás de un perdón, viene otro, y otro, ya lo has experimentado muchas veces creyendo en sus promesas de cambio, levántate estoicamente y piensa que no tienes que obedecer más a las enseñanzas de tu señora madre, a las enseñanzas que aprendiste a gritos y golpes, no porque no la respetes, es que ya no eres la niña de antaño que tomaba lo que le pudieran dar incluyendo una familia de lagrimas, gritos y dolor.
Eres ahora la madre criando y enseñando a las nuevas generaciones, eres ahora una mujer con sueños, anhelos y proyectos, ¿te abandonaron con tus hijos? ¿Y qué? Lo más seguro es que ese hombre no te merecía, no merecía el respeto; el amor, el calor de hogar que hoy por hoy hay, es todito para ti y tus hijos. ¿No puedes vivir sin él? ¡APRENDE! ¿Acaso no sabías vivir sin él antes de conocerlo? Recuerda como eras antes de conocerlo, revive tus sueños, anhelos y proyectos, ¿no tienes dinero? Trabaja, levántate cada día con la fe en Dios, levántate con el canto de los pájaros, lava, plancha, sonríe, corre y regresa a tu casa con la satisfacción de haber ganado el sorbo de leche para tus hijos sin depender de él, sin tener que pagarle con tu dignidad y tu amor propio el pedazo de pan que trae y hasta el que le niega a su familia.
Libérate, rompe el círculo, no pierdas energías pensando en que “algún día encontraré quien me valore” valórate tú, ámate tú, enséñale a tus hijos que el mundo no es tan despiadado, que afuera de esas puertas donde impera el abuso hay corazones nobles que saben amar, que saben respetar, que saben dar y recibir amor, dale al mundo mujeres fuertes, mujeres que saben como salir de lo feo, que saben como levantarse aun antes de caer, dale al mundo hombres que no aprendieron los acordes de los gritos y los insultos del padre.
Recuerda que tú eres esa sociedad que pide y exige respeto, que merece respeto. Sólo cuando aprendas a romper ese círculo estarás preparada para esperar el amor que te aprecie, que te valore, el amor que mereces. No haraganees más pensando que “con él se te fue la vida”, la vida es mucho más que un puño cerrado que se estrella en tu rostro, es más que una palabra fuerte que no mereces y que se queda agazapada por siempre en tu dignidad y amor propio, la vida es esfuerzo, es valor, es empeño, decisión y una lucha fuerte y constante.
ROMPAMOS EL CÍRCULO.
http://www.todamujeresbella.com/8571/rompamos-el-circulo/
domingo, 17 de julio de 2011
Pasion y entusiamo en lo que haces dia a dia es tu exito garantizado.
Los consejos de Steve
Steve, es un empresario y magnate de los negocios del sector informático estadounidense, presidente de Apple Inc. y máximo accionista individual de The Walt Disney Company. Es una de las más importantes figuras de la industria de la computación y del entretenimiento digital.
Ante una audiencia de estudiantes de esta prestigiosa Universidad en el año 2005, Steve les muestra a estos graduados el valor de hacer lo que más nos apasiona. En sus palabras:
…algunas veces la vida te va a pegar en la cabeza con un ladrillo, no pierdas la fe. Estoy convencido que la única cosa que me mantuvo activo es que amaba lo que hacía. Tienes que encontrar lo que amas, y eso es verdad tanto para el amor como para el trabajo. Tu trabajo va a llenar una parte importante de tu vida, y la única manera de estar verdaderamente satisfecho, es haciendo lo que tu creas es un gran trabajo. Y la única manera de tener un gran trabajo es amando lo que haces. Si no lo has encontrado todavía, sigue buscando, no te estaciones. Como en todas las cosas del corazón, sabrás cuando lo hayas encontrado. Y como cualquier relación solo se pone mejor y mejor, a medida que el tiempo pasa. Así que sigue buscando. No te estaciones...
Nosotros no podemos desestimar el poder de la pasión en la vida y en el ser un líder exitoso. Todas las personas exitosas son apasionadas en lo que hacen. ¿Tú amas lo que haces? ¿Genera pasión en ti?
Una de las cosas que más me gustan de mi trabajo es que amo lo que hago, me gusta diagnosticar enfermedades gerenciales y curarlas a traves de mis consejos, tambien me apasiona escribir y sobre todo ayudar a la gente.
Busca en tu corazon lo que te gusta y aplicalo en tu vida, seras exitoso.
no cabe duda que la pasion y el entusiamo en lo que haces genera exito.
Yadira Victoria
Steve, es un empresario y magnate de los negocios del sector informático estadounidense, presidente de Apple Inc. y máximo accionista individual de The Walt Disney Company. Es una de las más importantes figuras de la industria de la computación y del entretenimiento digital.
Ante una audiencia de estudiantes de esta prestigiosa Universidad en el año 2005, Steve les muestra a estos graduados el valor de hacer lo que más nos apasiona. En sus palabras:
…algunas veces la vida te va a pegar en la cabeza con un ladrillo, no pierdas la fe. Estoy convencido que la única cosa que me mantuvo activo es que amaba lo que hacía. Tienes que encontrar lo que amas, y eso es verdad tanto para el amor como para el trabajo. Tu trabajo va a llenar una parte importante de tu vida, y la única manera de estar verdaderamente satisfecho, es haciendo lo que tu creas es un gran trabajo. Y la única manera de tener un gran trabajo es amando lo que haces. Si no lo has encontrado todavía, sigue buscando, no te estaciones. Como en todas las cosas del corazón, sabrás cuando lo hayas encontrado. Y como cualquier relación solo se pone mejor y mejor, a medida que el tiempo pasa. Así que sigue buscando. No te estaciones...
Nosotros no podemos desestimar el poder de la pasión en la vida y en el ser un líder exitoso. Todas las personas exitosas son apasionadas en lo que hacen. ¿Tú amas lo que haces? ¿Genera pasión en ti?
Una de las cosas que más me gustan de mi trabajo es que amo lo que hago, me gusta diagnosticar enfermedades gerenciales y curarlas a traves de mis consejos, tambien me apasiona escribir y sobre todo ayudar a la gente.
Busca en tu corazon lo que te gusta y aplicalo en tu vida, seras exitoso.
no cabe duda que la pasion y el entusiamo en lo que haces genera exito.
Yadira Victoria
sábado, 18 de junio de 2011
IDEAS PARA MUJERES QUE QUIEREN GANAR DINERO EXTRA
Hoy en día hay muchas actividades que podemos realizar para ganar dinero desde la casa. Solo hay que ser creativos y observar qué trabajo podemos hacer que haga falta en nuestra comunidad y ofrecerlo para poder ganar dinero extra. Es por esto que traemos 7 ideas para ganar dinero desde la casa.
1. Venta de productos por Internet. Vende algunos productos que estén en buen estado y que ya no utilices. Recuerda que en internet siempre habrá alguien interesado, de esta forma podrás ganar dinero desde la casa.
2. Dar clases de regularización. Otra opción para ganar dinero es dar clases de regularización desde la casa. Sí eres bueno en matemáticas, historia, ciencias o cualquier materia, podrás ofrecer servicios para regularizar niños en la escuela.
3. Haz una venta de Garage. Desde la casa puedes ofrecer productos que estás guardando y sólo se llenan de polvo, habrá productos que puedan servir a otras personas y con esto podrás ganar dinero de cosas que ya no utilizas.
4. Da clases de Idiomas por Internet. Las nuevas tecnologías hacen que podamos trabajar desde la casa, una opción es dar clases de idiomas a través de videoconferencias. Así, podrás ayudar a alguien más y a la vez podrás ganar dinero.
5. Realiza Manualidades que puedas vender. Si eres paciente y habilidoso una buena opción para ganar dinero desde la casa y además distraerte es hacer manualidades que puedas vender a tus vecinos. Lo más importante será la creatividad.
6. Da clases de Yoga o alguna actividad física. Sí tienes un espacio agradable, puede utilizarlo para desde la casa, ofrecer clases con actividades físicas. De esta manera podrás ganar dinero y realizar ejercicio al mismo tiempo.
7. Ofrece un servicio para cuidar niños. Sí muchos de tus vecinos tienen hijos pequeños y no saben donde dejarlos, puedes ofrecer un servicio de niñera desde la casa. De esta forma ayudas a tus conocidos y puedes ganar dinero que te caerá muy bien.
Suerte y exitos..........
1. Venta de productos por Internet. Vende algunos productos que estén en buen estado y que ya no utilices. Recuerda que en internet siempre habrá alguien interesado, de esta forma podrás ganar dinero desde la casa.
2. Dar clases de regularización. Otra opción para ganar dinero es dar clases de regularización desde la casa. Sí eres bueno en matemáticas, historia, ciencias o cualquier materia, podrás ofrecer servicios para regularizar niños en la escuela.
3. Haz una venta de Garage. Desde la casa puedes ofrecer productos que estás guardando y sólo se llenan de polvo, habrá productos que puedan servir a otras personas y con esto podrás ganar dinero de cosas que ya no utilizas.
4. Da clases de Idiomas por Internet. Las nuevas tecnologías hacen que podamos trabajar desde la casa, una opción es dar clases de idiomas a través de videoconferencias. Así, podrás ayudar a alguien más y a la vez podrás ganar dinero.
5. Realiza Manualidades que puedas vender. Si eres paciente y habilidoso una buena opción para ganar dinero desde la casa y además distraerte es hacer manualidades que puedas vender a tus vecinos. Lo más importante será la creatividad.
6. Da clases de Yoga o alguna actividad física. Sí tienes un espacio agradable, puede utilizarlo para desde la casa, ofrecer clases con actividades físicas. De esta manera podrás ganar dinero y realizar ejercicio al mismo tiempo.
7. Ofrece un servicio para cuidar niños. Sí muchos de tus vecinos tienen hijos pequeños y no saben donde dejarlos, puedes ofrecer un servicio de niñera desde la casa. De esta forma ayudas a tus conocidos y puedes ganar dinero que te caerá muy bien.
Suerte y exitos..........
miércoles, 18 de mayo de 2011
El Rol Gerencial de la Mujer
Uno de los cambios más grandes de este siglo ha sido la incorporación en el mundo laboral, social y político de la mujer. Ésta ha entrado masivamente en el mercado de trabajo y en los últimos tiempos, lo ha hecho también como empresaria y coempresaria, lo que significa un reto importante para sí misma.
Este cambio trascendental encaminado a la igualdad de “roles” entre mujeres y hombres, significa una contribución importante al desarrollo económico local y un considerable aporte al mundo empresarial, tanto por el estilo de dirección, como por la innovación que ella incorpora a los diferentes sectores.
A diario hay cada vez más mujeres dirigiendo grandes empresas y consejos de administración, incluso ya ocupan en muchos lugares del mundo, cargos presidenciales, ministerios, y comparten con los hombres decisiones sobre el dinero y la economía. El género es visible en estos organismos.
También son muchas las mujeres que prefieren comenzar su empresa en lugar de trabajar para otros. Las ventajas más tangibles son la flexibilidad de horario y la toma de decisiones y el mayor desafío que conlleva, es ser reconocida y hacer valer sus opiniones.
Una mujer emprendedora posee determinadas características personales: capacidad de iniciativa y de asumir riesgos, de tomar decisiones, de negociación, de organización, o en muchos casos, de poder ocuparse de sus tareas como madre, esposa, empresaria simultáneamente. A los hombres se les ha educado para ser proactivos. En cambio, las mujeres han sido educadas para reaccionar ante las demandas y las necesidades de los demás. A lo largo de la vida han ido recibiendo una serie de mensajes sobre cuáles son sus responsabilidades y qué se espera de ellas en los distintos roles: como madres, esposas e hijas. Este constante bombardeo, procedente de distintos medios y personas, se origina, pero a la vez configura un sistema de creencias. Es bien conocido que las mujeres tienen una mayor capacidad de realizar múltiples funciones al mismo tiempo, mientras que los hombres pueden enfocarse más. Este atributo es llamado atención distribuida.
Lamentablemente lo que en un hombre era considerado como una cualidad: ser exigente, en una mujer era considerado como una debilidad: ser incomprensiva, y no solo eso, sino que muchas veces ser exigente se confunde con ser agresiva. Del mismo modo, si un hombre recibe una llamada del colegio de sus hijos y deja su trabajo, pensaremos que es maravilloso, si lo hace una mujer, diremos que está dejando de lado su responsabilidad profesional. Veo en mi práctica diaria como Mentor, muchas situaciones, especialmente en empresas familiares, donde se cela y ataca a la mujer cuando ésta desea y logra ser exitosa. Cuando una mujer asume un rol gerencial o empresarial, recurre a todo lo que aprendió, habitualmente de los hombres que tuvo como jefes o esposos o padres, para desarrollar su nueva función. Son muy pocas las mujeres que vieron a mujeres gerenciar y muchas veces ese ejemplo es un tanto sesgado con respecto a “lo que haría una mujer”, porque a la vez estas mujeres también tomaron como ejemplo a otros hombres.
Entonces, algo que para los hombres parece natural: - Haré lo mismo que hizo aquel de quien aprendí, o haré todo lo contrario, razonamiento que le ofrece al novato una posibilidad de armar su propia identidad por similitud o contraste, en el caso de las mujeres no ocurre. Como Mentores insistimos al acompañar a la mujer en su cometido, que gerenciar desde la identidad de mujer no es hacerlo en contraposición a lo que haría un hombre, sino hacerlo diferente. He aquí el problema, no hay camino trazado. La pregunta es de donde se parte para armar este camino, cuál es el punto de origen.
Generalmente el lugar elegido significa tantas responsabilidades nuevas, tanta carga cultural y transgeneracional a resolver, para poder pensar en las cosas importantes del rol y no en cosas urgentes. Las estructuras empresariales están armadas generalmente por hombres, esto resulta difícil de compatibilizar con los modos y actitudes de las mujeres, sin embargo, si los empresarios lo consideran, comprenden que existen un sin número de problemas que pueden ser resueltos por las mujeres con menos costo, con menos ruido y con mayor consenso de la organización.
Por otro lado existen mujeres que comienzan un emprendimiento, en este camino, mil veces se encontraron con dificultades por ser mujeres y sin embargo tropezaron varias veces con la misma piedra sin registrar que esto le ocurre a casi todas las de su género, porque a veces, los empleados, los clientes y los proveedores tienen en sus cabezas pautas culturales que no la incluyen como un igual. Es más, muchas mujeres las miran y escuchan de igual manera que lo haría un hombre, por mil y un razones, una muy simple es que no están acostumbradas a encontrarse con una mujer en ese rol.
Un elemento importante a reconocer es que vivimos en una sociedad latina. Sabemos que existen diferencias marcadas, estudiadas e investigadas por equipos antropológicos y sociológicos de universidades de diferentes países sobre las actitudes y las percepciones de las personas con este origen cultural.
Entonces la primera sugerencia consiste en no hacerse las distraídas y aceptar que en la sociedad latina los roles de mujeres y hombres son vividos como diferentes. Esto determinara un nuevo estilo, un nuevo manejo. Se trata de recurrir a las propias fortalezas antes que a fortalezas ajenas. Comprender que la mirada de los demás no es la misma. Debemos tener presente que existen sentimientos y aspectos culturales que provocan que la misma frase no signifique lo mismo si la dice una mujer que si la pronuncia un hombre, tampoco denota lo mismo si se refiere a un hombre o una mujer. Hay una notable diferenciación de escucha y comprensión para las palabras de un hombre o de una mujer.
Sólo se necesita comprender cuales son las reglas del “juego” y no intentar jugar con reglas “prestadas”. Tampoco ir contra estas reglas, sino aceptar que existen, sin enojo, buscando los caminos que nos lleven al objetivo.
¿No es este, finalmente, el comienzo de una buena negociación?
Prof. Ernesto Beibe.
http://www.mentoringempresario.com/
Uno de los cambios más grandes de este siglo ha sido la incorporación en el mundo laboral, social y político de la mujer. Ésta ha entrado masivamente en el mercado de trabajo y en los últimos tiempos, lo ha hecho también como empresaria y coempresaria, lo que significa un reto importante para sí misma.
Este cambio trascendental encaminado a la igualdad de “roles” entre mujeres y hombres, significa una contribución importante al desarrollo económico local y un considerable aporte al mundo empresarial, tanto por el estilo de dirección, como por la innovación que ella incorpora a los diferentes sectores.
A diario hay cada vez más mujeres dirigiendo grandes empresas y consejos de administración, incluso ya ocupan en muchos lugares del mundo, cargos presidenciales, ministerios, y comparten con los hombres decisiones sobre el dinero y la economía. El género es visible en estos organismos.
También son muchas las mujeres que prefieren comenzar su empresa en lugar de trabajar para otros. Las ventajas más tangibles son la flexibilidad de horario y la toma de decisiones y el mayor desafío que conlleva, es ser reconocida y hacer valer sus opiniones.
Una mujer emprendedora posee determinadas características personales: capacidad de iniciativa y de asumir riesgos, de tomar decisiones, de negociación, de organización, o en muchos casos, de poder ocuparse de sus tareas como madre, esposa, empresaria simultáneamente. A los hombres se les ha educado para ser proactivos. En cambio, las mujeres han sido educadas para reaccionar ante las demandas y las necesidades de los demás. A lo largo de la vida han ido recibiendo una serie de mensajes sobre cuáles son sus responsabilidades y qué se espera de ellas en los distintos roles: como madres, esposas e hijas. Este constante bombardeo, procedente de distintos medios y personas, se origina, pero a la vez configura un sistema de creencias. Es bien conocido que las mujeres tienen una mayor capacidad de realizar múltiples funciones al mismo tiempo, mientras que los hombres pueden enfocarse más. Este atributo es llamado atención distribuida.
Lamentablemente lo que en un hombre era considerado como una cualidad: ser exigente, en una mujer era considerado como una debilidad: ser incomprensiva, y no solo eso, sino que muchas veces ser exigente se confunde con ser agresiva. Del mismo modo, si un hombre recibe una llamada del colegio de sus hijos y deja su trabajo, pensaremos que es maravilloso, si lo hace una mujer, diremos que está dejando de lado su responsabilidad profesional. Veo en mi práctica diaria como Mentor, muchas situaciones, especialmente en empresas familiares, donde se cela y ataca a la mujer cuando ésta desea y logra ser exitosa. Cuando una mujer asume un rol gerencial o empresarial, recurre a todo lo que aprendió, habitualmente de los hombres que tuvo como jefes o esposos o padres, para desarrollar su nueva función. Son muy pocas las mujeres que vieron a mujeres gerenciar y muchas veces ese ejemplo es un tanto sesgado con respecto a “lo que haría una mujer”, porque a la vez estas mujeres también tomaron como ejemplo a otros hombres.
Entonces, algo que para los hombres parece natural: - Haré lo mismo que hizo aquel de quien aprendí, o haré todo lo contrario, razonamiento que le ofrece al novato una posibilidad de armar su propia identidad por similitud o contraste, en el caso de las mujeres no ocurre. Como Mentores insistimos al acompañar a la mujer en su cometido, que gerenciar desde la identidad de mujer no es hacerlo en contraposición a lo que haría un hombre, sino hacerlo diferente. He aquí el problema, no hay camino trazado. La pregunta es de donde se parte para armar este camino, cuál es el punto de origen.
Generalmente el lugar elegido significa tantas responsabilidades nuevas, tanta carga cultural y transgeneracional a resolver, para poder pensar en las cosas importantes del rol y no en cosas urgentes. Las estructuras empresariales están armadas generalmente por hombres, esto resulta difícil de compatibilizar con los modos y actitudes de las mujeres, sin embargo, si los empresarios lo consideran, comprenden que existen un sin número de problemas que pueden ser resueltos por las mujeres con menos costo, con menos ruido y con mayor consenso de la organización.
Por otro lado existen mujeres que comienzan un emprendimiento, en este camino, mil veces se encontraron con dificultades por ser mujeres y sin embargo tropezaron varias veces con la misma piedra sin registrar que esto le ocurre a casi todas las de su género, porque a veces, los empleados, los clientes y los proveedores tienen en sus cabezas pautas culturales que no la incluyen como un igual. Es más, muchas mujeres las miran y escuchan de igual manera que lo haría un hombre, por mil y un razones, una muy simple es que no están acostumbradas a encontrarse con una mujer en ese rol.
Un elemento importante a reconocer es que vivimos en una sociedad latina. Sabemos que existen diferencias marcadas, estudiadas e investigadas por equipos antropológicos y sociológicos de universidades de diferentes países sobre las actitudes y las percepciones de las personas con este origen cultural.
Entonces la primera sugerencia consiste en no hacerse las distraídas y aceptar que en la sociedad latina los roles de mujeres y hombres son vividos como diferentes. Esto determinara un nuevo estilo, un nuevo manejo. Se trata de recurrir a las propias fortalezas antes que a fortalezas ajenas. Comprender que la mirada de los demás no es la misma. Debemos tener presente que existen sentimientos y aspectos culturales que provocan que la misma frase no signifique lo mismo si la dice una mujer que si la pronuncia un hombre, tampoco denota lo mismo si se refiere a un hombre o una mujer. Hay una notable diferenciación de escucha y comprensión para las palabras de un hombre o de una mujer.
Sólo se necesita comprender cuales son las reglas del “juego” y no intentar jugar con reglas “prestadas”. Tampoco ir contra estas reglas, sino aceptar que existen, sin enojo, buscando los caminos que nos lleven al objetivo.
¿No es este, finalmente, el comienzo de una buena negociación?
Prof. Ernesto Beibe.
http://www.mentoringempresario.com/
lunes, 28 de marzo de 2011
Mujer gerente en Venezuela
Los departamentos de recursos humanos de muchas empresas venezolanas han tomado muy en serio el rol que en el presente ha venido desempeñando la mujer en el cargo de gerencia, especialmente, en algunas pymes que están bajo su dirección. Todo ello, ha sido motivo de que las mujeres se han actualizado en sus conocimientos, preparados con estudios de postgrado y han demostratado ser eficiente, saber gerenciar, integrarse a los grupos de trabajo garantizando productividad, resultados y rompiendo con el mito de que solamente los hombre son capaces de estar bajo la responsabilidad de la dirección de una empresa.
Al respecto de ello, Patricia Márquez Otero señala, que una revisión de la literatura más reciente sobre el tema de la mujer en la gerencia, en el caso de los Estados Unidos, revela que las mujeres gerentes tienen características que las distinguen claramente de sus colegas masculinos, y que las colocan en una posición de desventaja. Esto se refiere no solamente al "techo de vidrio", sino a niveles de salario y a la posibilidad misma de ser contratadas, en contraste con los hombres. Aunque algunos estudios indican una tendencia hacia una convergencia de las remuneraciones de hombres y mujeres en los más altos niveles gerenciales, el hecho es que las diferencias persisten, aunque las opiniones varían en cuanto a sus posibles efectos y factores condicionantes (a modo de ejemplo dentro de una vasta literatura: Hull y Umansky 1997; Konrad 1997; Management, Mayo 1997; Philips e Imhoff 1997; Burck y Black 1996; Monthly Labor Review, Diciembre 1996; Rodgers and Rodgers 1989; Schwartz 1989; Kanter 1977).
En el caso venezolano destacan los Papeles de Trabajo del IESA de Arango, Viveros y Bernal (1995), Hanes de Acevedo (1993), y Garbi (1989). De la lectura de estos trabajos se desprende, entre otras cosas, que las interconexiones entre el sexo, la carrera gerencial, y la presencia de la mujer en las organizaciones son complejas y pueden analizarse desde distintos puntos de vista. Por ejemplo, se ha argumentado fehacientemente la existencia de estereotipos según los cuales las mujeres y los hombres tienen atributos diferentes, que marcan las características y las condiciones de éxito de sus carreras gerenciales. Otros puntos de vista sugieren que, a pesar de estos estereotipos, la realidad es que los hombres y mujeres en la alta gerencia no muestran diferencias significativas en cuanto a sus estilos de vida y sus estilos y estrategias gerenciales.
Es necesario destaca Márquesanalizar la relación entre los procesos de socialización y la identidad de la mujer gerente, así como sus posibilidades profesionales en el contexto organizacional. Se busca respuestas sobre quiénes son las mujeres gerentes en Venezuela y qué fuerzas moldean su identidad como mujeres y como gerentes. ¿Se trata de una identidad homogénea, o nos encontramos ante una diversidad de factores y presiones ante las cuales las mujeres gerentes deben moldear sus identidades? Para ello nos basamos en una serie de entrevistas semiestructuradas realizadas a doce mujeres que ocupan o han ocupado puestos en la alta gerencia.
Comenta Márquez, que se considere, que en el mundo moderno, la palabra éxito ha empezado a tener un significado y unas connotaciones que son relativamente novedosas. Para muchas mujeres venezolanas tener éxito en la vida no equivale ya a tener una familia numerosa y unida o a lograr la adquisición de una casa o un carro-sobre todo si los recursos para esas adquisiciones provienen del "hombre de la casa". "Exito" es cada vez más algo que se consigue fuera del ámbito privado; se ha ido haciendo sinónimo de éxito en los negocios o en la carrera profesional. Es quizás por esto que este éxito público se está escabullendo de las mujeres. Anteriormente con cumplir sencillamente el rol que la sociedad les asignaba como madres de familia podían considerar exitosa su vida. ¿Cuál es el papel que le está tocando jugar a la mujer en el ámbito de lo público
Según una ingeniero civil, dueña y gerente de su propia firma constructora, una mujer exitosa nunca puede perder de vista su feminidad. En específico se refiere a su apariencia personal, ya que cuando visita cualquier obra no deja de usar tacones, aunque infinidad de veces los maestros de obra le han dicho que en una de esas se puede matar. Al comparar su situación con la de sus colegas hombres, dice que la única desventaja es que como mujer no puede salir a negociar contratos en restaurantes porque se presta a malas interpretaciones: "Te imaginas que una mujer discuta negocios en LeClub con un grupo de clientes masculinos, qué pensaran ellos y qué pensaran los demás".
Como mujer venezolana comenta Márquez, , ¿cuál es el tipo de relaciones interpersonales "apropiadas" para acceder a conocimiento, cargos o privilegios de cualquier tipo? ¿Cuáles son las ventajas o desventajas que el capital social proporciona a las mujeres para manejar sus propios negocios o llegar a altos cargos directivos? Este capital se origina en la familia de origen y sus relaciones, en los colegios, clubes, universidades y otras organizaciones formales o informales con las que uno establece contacto en el curso de la vida. De esta forma, para entender quién es la mujer gerente y por qué ocupa los cargos que ocupa habría que examinar mujeres de distinta formación y estrato social. Este análisis permitiría determinar el conjunto de relaciones a las que pueden recurrir para conseguir sus intereses, sobre todo si se toma en cuenta que en muchos casos deben vencer la rigidez organizacional y los estereotipos que menciona Kanter. Por ejemplo, en una entrevista una mujer gerente presidente de un grupo empresarial, narra cómo hace quince años le negaron un préstamo que solicitó a un banco debido a la poca confianza que en ese entonces tenía dicha entidad en la capacidad de una mujer para crear y mantener una empresa. Sólo obtuvo el préstamo cuando logró poner a un primo suyo como fiador. Si esta mujer no hubiese tenido un capital social determinado-en este caso un primo con dinero que sirviera como fiador-¿habría logrado conseguir el dinero que necesitaba para arrancar su empresa? En el caso venezolano y de otros países, además de las redes por familiazgo o amistad, habría que examinar detenidamente cómo el clientelismo político ha impulsado o truncado el acceso al poder de muchas mujeres.
Por último, no se debe olvidar como lo señala Marquez ,casi siempre que se comenta sobre la mujer gerente se hace particular énfasis sobre las dificultades que encuentra en su carrera profesional. Estas dificultades suelen reducirse a lo difícil que les resulta combinar su rol de madres y esposas con el de su carrera profesional. En contraste, revistas populares sobre gerencia como Fortune, Gerente, y Business Week que celebran a hombres exitosos rara vez incluyen información sobre su rol familiar. Pareciera-aunque es difícil de creer hoy en día-que sólo la mujer gerente tiene problemas para negociar entre sus diferentes ocupaciones. Hasta cuándo será tarea de mujeres el alcanzar un balance entre el ámbito de lo privado (casa y familia) y el de lo público (trabajo), sin morir en el intento o sin que le digan que perdió en el camino la feminidad (por ejemplo, la dejó el marido, engordó o envejeció sin gracia, etc.).
Por último comenta Márquez, que en su obra teatral "Una Mujer sin Importancia", Oscar Wilde puso en boca de una mujer las siguientes palabras: "El mundo está hecho para los hombres, y no para las mujeres". El mundo gerencial venezolano parece estar hecho todavía para los hombres. Las pocas mujeres que llegan cerca de la cima afirman lo contrario, para acto seguido describir en detalle, sin que esa sea su intención, cómo su experiencia personal y profesional están profundamente marcadas por esta realidad. Corresponde a nosotros examinar estos procesos y proponer nuevos modos de pensar y actuar, aunque hoy sean todavía inconcebibles.
Al respecto de ello, Patricia Márquez Otero señala, que una revisión de la literatura más reciente sobre el tema de la mujer en la gerencia, en el caso de los Estados Unidos, revela que las mujeres gerentes tienen características que las distinguen claramente de sus colegas masculinos, y que las colocan en una posición de desventaja. Esto se refiere no solamente al "techo de vidrio", sino a niveles de salario y a la posibilidad misma de ser contratadas, en contraste con los hombres. Aunque algunos estudios indican una tendencia hacia una convergencia de las remuneraciones de hombres y mujeres en los más altos niveles gerenciales, el hecho es que las diferencias persisten, aunque las opiniones varían en cuanto a sus posibles efectos y factores condicionantes (a modo de ejemplo dentro de una vasta literatura: Hull y Umansky 1997; Konrad 1997; Management, Mayo 1997; Philips e Imhoff 1997; Burck y Black 1996; Monthly Labor Review, Diciembre 1996; Rodgers and Rodgers 1989; Schwartz 1989; Kanter 1977).
En el caso venezolano destacan los Papeles de Trabajo del IESA de Arango, Viveros y Bernal (1995), Hanes de Acevedo (1993), y Garbi (1989). De la lectura de estos trabajos se desprende, entre otras cosas, que las interconexiones entre el sexo, la carrera gerencial, y la presencia de la mujer en las organizaciones son complejas y pueden analizarse desde distintos puntos de vista. Por ejemplo, se ha argumentado fehacientemente la existencia de estereotipos según los cuales las mujeres y los hombres tienen atributos diferentes, que marcan las características y las condiciones de éxito de sus carreras gerenciales. Otros puntos de vista sugieren que, a pesar de estos estereotipos, la realidad es que los hombres y mujeres en la alta gerencia no muestran diferencias significativas en cuanto a sus estilos de vida y sus estilos y estrategias gerenciales.
Es necesario destaca Márquesanalizar la relación entre los procesos de socialización y la identidad de la mujer gerente, así como sus posibilidades profesionales en el contexto organizacional. Se busca respuestas sobre quiénes son las mujeres gerentes en Venezuela y qué fuerzas moldean su identidad como mujeres y como gerentes. ¿Se trata de una identidad homogénea, o nos encontramos ante una diversidad de factores y presiones ante las cuales las mujeres gerentes deben moldear sus identidades? Para ello nos basamos en una serie de entrevistas semiestructuradas realizadas a doce mujeres que ocupan o han ocupado puestos en la alta gerencia.
Comenta Márquez, que se considere, que en el mundo moderno, la palabra éxito ha empezado a tener un significado y unas connotaciones que son relativamente novedosas. Para muchas mujeres venezolanas tener éxito en la vida no equivale ya a tener una familia numerosa y unida o a lograr la adquisición de una casa o un carro-sobre todo si los recursos para esas adquisiciones provienen del "hombre de la casa". "Exito" es cada vez más algo que se consigue fuera del ámbito privado; se ha ido haciendo sinónimo de éxito en los negocios o en la carrera profesional. Es quizás por esto que este éxito público se está escabullendo de las mujeres. Anteriormente con cumplir sencillamente el rol que la sociedad les asignaba como madres de familia podían considerar exitosa su vida. ¿Cuál es el papel que le está tocando jugar a la mujer en el ámbito de lo público
Según una ingeniero civil, dueña y gerente de su propia firma constructora, una mujer exitosa nunca puede perder de vista su feminidad. En específico se refiere a su apariencia personal, ya que cuando visita cualquier obra no deja de usar tacones, aunque infinidad de veces los maestros de obra le han dicho que en una de esas se puede matar. Al comparar su situación con la de sus colegas hombres, dice que la única desventaja es que como mujer no puede salir a negociar contratos en restaurantes porque se presta a malas interpretaciones: "Te imaginas que una mujer discuta negocios en LeClub con un grupo de clientes masculinos, qué pensaran ellos y qué pensaran los demás".
Como mujer venezolana comenta Márquez, , ¿cuál es el tipo de relaciones interpersonales "apropiadas" para acceder a conocimiento, cargos o privilegios de cualquier tipo? ¿Cuáles son las ventajas o desventajas que el capital social proporciona a las mujeres para manejar sus propios negocios o llegar a altos cargos directivos? Este capital se origina en la familia de origen y sus relaciones, en los colegios, clubes, universidades y otras organizaciones formales o informales con las que uno establece contacto en el curso de la vida. De esta forma, para entender quién es la mujer gerente y por qué ocupa los cargos que ocupa habría que examinar mujeres de distinta formación y estrato social. Este análisis permitiría determinar el conjunto de relaciones a las que pueden recurrir para conseguir sus intereses, sobre todo si se toma en cuenta que en muchos casos deben vencer la rigidez organizacional y los estereotipos que menciona Kanter. Por ejemplo, en una entrevista una mujer gerente presidente de un grupo empresarial, narra cómo hace quince años le negaron un préstamo que solicitó a un banco debido a la poca confianza que en ese entonces tenía dicha entidad en la capacidad de una mujer para crear y mantener una empresa. Sólo obtuvo el préstamo cuando logró poner a un primo suyo como fiador. Si esta mujer no hubiese tenido un capital social determinado-en este caso un primo con dinero que sirviera como fiador-¿habría logrado conseguir el dinero que necesitaba para arrancar su empresa? En el caso venezolano y de otros países, además de las redes por familiazgo o amistad, habría que examinar detenidamente cómo el clientelismo político ha impulsado o truncado el acceso al poder de muchas mujeres.
Por último, no se debe olvidar como lo señala Marquez ,casi siempre que se comenta sobre la mujer gerente se hace particular énfasis sobre las dificultades que encuentra en su carrera profesional. Estas dificultades suelen reducirse a lo difícil que les resulta combinar su rol de madres y esposas con el de su carrera profesional. En contraste, revistas populares sobre gerencia como Fortune, Gerente, y Business Week que celebran a hombres exitosos rara vez incluyen información sobre su rol familiar. Pareciera-aunque es difícil de creer hoy en día-que sólo la mujer gerente tiene problemas para negociar entre sus diferentes ocupaciones. Hasta cuándo será tarea de mujeres el alcanzar un balance entre el ámbito de lo privado (casa y familia) y el de lo público (trabajo), sin morir en el intento o sin que le digan que perdió en el camino la feminidad (por ejemplo, la dejó el marido, engordó o envejeció sin gracia, etc.).
Por último comenta Márquez, que en su obra teatral "Una Mujer sin Importancia", Oscar Wilde puso en boca de una mujer las siguientes palabras: "El mundo está hecho para los hombres, y no para las mujeres". El mundo gerencial venezolano parece estar hecho todavía para los hombres. Las pocas mujeres que llegan cerca de la cima afirman lo contrario, para acto seguido describir en detalle, sin que esa sea su intención, cómo su experiencia personal y profesional están profundamente marcadas por esta realidad. Corresponde a nosotros examinar estos procesos y proponer nuevos modos de pensar y actuar, aunque hoy sean todavía inconcebibles.
viernes, 4 de marzo de 2011
Un Ejemplo de Gerencia femenina en Venezuela
Laura Evangelista Alvarado Cardozo (María de San José)
Desde muy joven tuvo una vida dedicada a Dios y al servicio de los más necesitados. El 7 de julio de 1995 se convirtió en la primera beata venezolana. Fundadora en Venezuela de la congregación de las Hermanas Agustinas Recoletas. Fueron sus padres Clemente Alvarado y Margarita Cardozo. Los estudios primarios los inició en su pueblo natal y los culminó en Maracay. Desde muy temprana edad se dedicó a la enseñanza y la preparación de los niños que recibían la Primera Comunión. En noviembre de 1893, al ser fundado el hospital San José por el presbítero Vicente López Aveledo, párroco de Maracay, se dedicó al cuidado de los enfermos como hermana hospitalaria y junto con otras jóvenes de igual vocación, el 22 de enero de 1901 fue consagrada como hermana hospitalaria agustina, adoptando el nombre de Sor María de San José. Junto con las hermanas de su congregación, María de San José atendió además del hospital de San José, otros establecimientos similares como el hospital de San Vicente Paúl, de La Victoria, fundado en mayo de 1902, el asilo La Inmaculada Concepción de Maracay, fundado en febrero de 1905, el hospital Santa Ana, de Coro (1909), el hospital Mercedes, de Calabozo (1910), el asilo San José de Barquisimeto (1918) y otros hospitales, albergues para ancianos, orfelinatos, escuelas y colegios de Los Teques, San Felipe, Caracas, Tinaquillo, Coro, Maracaibo, Valencia, Nirgua, Puerto Cabello, durante las décadas siguientes.
Como miembro fundadora de las Hermanas Agustinas Recoletas, la Madre María de San José, redactó sus Constituciones, que fueron aprobadas el 31 de agosto de 1931 por el arzobispo Felipe Rincón González. En 1950 la congregación fue agregada a la orden de los recoletos de San Agustín y tomó el nombre de Hermanas Agustinas Recoletas del Corazón de Jesús. Dos años después dicha asociación fue elevada a congregación de derecho pontificio. En 1966, hacia el fin de sus días, la Madre María de San José se proponía fundar dentro de la congregación una rama de hermanas dedicadas a la adoración perpetua del Santísimo Sacramento de la Eucaristía. En octubre de 1983, por solicitud del padre Romualdo Rodrigo, se inició su causa de canonización declarándosela Sierva de Dios (1985). Luego de esto, el 7 de marzo de 1992, el papa Juan Pablo II declaró la heroicidad de sus virtudes, con lo cual adquirió el título de Venerable, con lo cual adquirió el título de Venerable. Asimismo, tras comprobarse el milagro de curación que obró en la hermana Teresa Silva, enferma de osteoartrosis durante 26 años (1956-1982), el papa Juan Pablo II, en un acto realizado en la plaza San Pedro en Roma, la declaró beata (7.5.1995), convirtiéndose así, la madre María de San José, en la primera venezolana que alcanza tal jerarquía en Iglesia Católica.
Desde muy joven tuvo una vida dedicada a Dios y al servicio de los más necesitados. El 7 de julio de 1995 se convirtió en la primera beata venezolana. Fundadora en Venezuela de la congregación de las Hermanas Agustinas Recoletas. Fueron sus padres Clemente Alvarado y Margarita Cardozo. Los estudios primarios los inició en su pueblo natal y los culminó en Maracay. Desde muy temprana edad se dedicó a la enseñanza y la preparación de los niños que recibían la Primera Comunión. En noviembre de 1893, al ser fundado el hospital San José por el presbítero Vicente López Aveledo, párroco de Maracay, se dedicó al cuidado de los enfermos como hermana hospitalaria y junto con otras jóvenes de igual vocación, el 22 de enero de 1901 fue consagrada como hermana hospitalaria agustina, adoptando el nombre de Sor María de San José. Junto con las hermanas de su congregación, María de San José atendió además del hospital de San José, otros establecimientos similares como el hospital de San Vicente Paúl, de La Victoria, fundado en mayo de 1902, el asilo La Inmaculada Concepción de Maracay, fundado en febrero de 1905, el hospital Santa Ana, de Coro (1909), el hospital Mercedes, de Calabozo (1910), el asilo San José de Barquisimeto (1918) y otros hospitales, albergues para ancianos, orfelinatos, escuelas y colegios de Los Teques, San Felipe, Caracas, Tinaquillo, Coro, Maracaibo, Valencia, Nirgua, Puerto Cabello, durante las décadas siguientes.
Como miembro fundadora de las Hermanas Agustinas Recoletas, la Madre María de San José, redactó sus Constituciones, que fueron aprobadas el 31 de agosto de 1931 por el arzobispo Felipe Rincón González. En 1950 la congregación fue agregada a la orden de los recoletos de San Agustín y tomó el nombre de Hermanas Agustinas Recoletas del Corazón de Jesús. Dos años después dicha asociación fue elevada a congregación de derecho pontificio. En 1966, hacia el fin de sus días, la Madre María de San José se proponía fundar dentro de la congregación una rama de hermanas dedicadas a la adoración perpetua del Santísimo Sacramento de la Eucaristía. En octubre de 1983, por solicitud del padre Romualdo Rodrigo, se inició su causa de canonización declarándosela Sierva de Dios (1985). Luego de esto, el 7 de marzo de 1992, el papa Juan Pablo II declaró la heroicidad de sus virtudes, con lo cual adquirió el título de Venerable, con lo cual adquirió el título de Venerable. Asimismo, tras comprobarse el milagro de curación que obró en la hermana Teresa Silva, enferma de osteoartrosis durante 26 años (1956-1982), el papa Juan Pablo II, en un acto realizado en la plaza San Pedro en Roma, la declaró beata (7.5.1995), convirtiéndose así, la madre María de San José, en la primera venezolana que alcanza tal jerarquía en Iglesia Católica.
miércoles, 9 de febrero de 2011
Las Mujeres y su avance en el ejercicio del Poder
A escala internacional, se produjo un aumento en la representación de las mujeres entre los Representantes Permanentes ante las Naciones Unidas en Nueva York, que pasó de siete mujeres en enero de 1994 a 12 mujeres al mes de abril de 2000.
El sistema de las Naciones Unidas ha centrado su atención en aumentar el número de mujeres en cargos ejecutivos a todos los niveles y en diversos sectores. Si bien se ha registrado cierto progreso en el mejoramiento de la representación de las mujeres en las categorías superiores y de adopción de decisiones en la Secretaría de las Naciones Unidas, el objetivo de llegar al 50% en el año 2000 no se ha alcanzado. Sin embargo, las estadísticas sobre la situación de la mujer en la Secretaría siguen arrojando un adelanto lento, pero constante.
Desde el 1º de enero de 1999, el porcentaje de mujeres nombradas con sujeción a la distribución geográfica aumentó del 37,7% al 38,6%.
Aunque el ritmo del avance en el mejoramiento de la representación general de la mujer sigue siendo lento, se ha logrado mejorar la representación de las mujeres en las categorías superiores y de adopción de decisiones. Desde la presentación del plan de acción estratégico para el mejoramiento de la situación de la mujer en la Secretaría (1995 a 2000), en noviembre de 1994, el porcentaje de mujeres en la categoría de Director Adjunto y categorías superiores a ésa ha aumentado del 15,1% al 29,7%.
La mujer en los procesos electorales y los partidos políticos
La Plataforma de Acción de Beijing comprometió a los gobiernos a "examinar el efecto diferencial de los sistemas electorales en la representación política de las mujeres en los órganos electivos y examinar, cuando proceda, la posibilidad de ajustar o reformar esos sistemas". La participación de las mujeres en partidos políticos es importante porque proporciona una vía hacia el ejercicio del poder y la adopción de decisiones políticas. Conduce a la participación en parlamentos y otros órganos electivos, así como a nombramientos en cargos ministeriales u otras oficinas políticas y en la magistratura. Entre las medidas adoptadas en algunos países, cabe destacar:
En Albania se han promulgado leyes y enmiendas para garantizar un equilibrio de género en las listas electorales.
El Yemen enmendó su ley electoral en 1998 para aumentar la participación de la mujer en las elecciones.
En el Canadá la participación política de la mujer aumentó en un 50% entre 1995 y 1997.
La participación de la mujer en la vida política también ha aumentado en España, que ocupa el séptimo puesto en esa esfera entre los 15 Estados de la Unión Europea.
En el Camerún, El Salvador, Nigeria, el Paraguay y Seychelles, las propias mujeres han establecido redes políticas, creando vínculos entre organizaciones con base en la comunidad, los movimientos de mujeres y las mujeres que se dedican a la política.
Adopción de medidas positivas, metas y cuotas
Durante la Conferencia de Beijing, únicamente 21 de los 189 países que se comprometieron a mejorar la condición jurídica y social de la mujer concedieron la más alta prioridad a la cuestión relativa al aumento de la participación de la mujer en todos los niveles de adopción de decisiones. Desde la Conferencia de Beijing han proseguido los debates amplios sobre esta cuestión a los niveles gubernamentales y no gobernamentales. Ello ha contribuido a aumentar la sensibilización respecto de los cambios sistemáticos que se necesitan para lograr el equilibrio entre los géneros. Un número cada vez mayor de países han aplicado políticas de adopción de medidas positivas, incluidos los sistemas de cuotas y las metas, elaborado programas de capacitación para fomentar el liderazgo entre las mujeres, e introducido medidas para conciliar las responsabilidades familiares y profesionales tanto de las mujeres como de los hombres.
El artículo 4 de la Convención de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer permite la adopción de medidas especiales de carácter temporal encaminadas a acelerar la igualdad de facto entre el hombre y la mujer. La Plataforma de Acción de Beijing compromete a los gobiernos y los partidos políticos a que proporcionen a la mujer igualdad de acceso y la plena participación en las estructuras de poder y en la adopción de decisiones, incluido, entre otras cosas, el establecimiento de metas concretas y otras medidas positivas.
Aunque en algunos países el concepto estricto de igualdad se opone a la introducción de medidas positivas, en otros países se han llevado a cabo programas de medidas positivas.
Ghana aprobó una propuesta de acción afirmativa para reservar para las mujeres el 40% de los cargos en órganos de adopción de decisiones.
En Uganda se estableció el Ministerio de Género, Trabajo y Desarrollo Social para aplicar una política nacional de acción afirmativa.
Italia presentó un proyecto de ley para reformar la constitución a fin de incluir la adopción de medidas positivas en las leyes electorales.
Finlandia estableció una cuota para las mujeres en la proporción de 40/60 en los órganos gubernamentales.
El sistema de las Naciones Unidas ha centrado su atención en aumentar el número de mujeres en cargos ejecutivos a todos los niveles y en diversos sectores. Si bien se ha registrado cierto progreso en el mejoramiento de la representación de las mujeres en las categorías superiores y de adopción de decisiones en la Secretaría de las Naciones Unidas, el objetivo de llegar al 50% en el año 2000 no se ha alcanzado. Sin embargo, las estadísticas sobre la situación de la mujer en la Secretaría siguen arrojando un adelanto lento, pero constante.
Desde el 1º de enero de 1999, el porcentaje de mujeres nombradas con sujeción a la distribución geográfica aumentó del 37,7% al 38,6%.
Aunque el ritmo del avance en el mejoramiento de la representación general de la mujer sigue siendo lento, se ha logrado mejorar la representación de las mujeres en las categorías superiores y de adopción de decisiones. Desde la presentación del plan de acción estratégico para el mejoramiento de la situación de la mujer en la Secretaría (1995 a 2000), en noviembre de 1994, el porcentaje de mujeres en la categoría de Director Adjunto y categorías superiores a ésa ha aumentado del 15,1% al 29,7%.
La mujer en los procesos electorales y los partidos políticos
La Plataforma de Acción de Beijing comprometió a los gobiernos a "examinar el efecto diferencial de los sistemas electorales en la representación política de las mujeres en los órganos electivos y examinar, cuando proceda, la posibilidad de ajustar o reformar esos sistemas". La participación de las mujeres en partidos políticos es importante porque proporciona una vía hacia el ejercicio del poder y la adopción de decisiones políticas. Conduce a la participación en parlamentos y otros órganos electivos, así como a nombramientos en cargos ministeriales u otras oficinas políticas y en la magistratura. Entre las medidas adoptadas en algunos países, cabe destacar:
En Albania se han promulgado leyes y enmiendas para garantizar un equilibrio de género en las listas electorales.
El Yemen enmendó su ley electoral en 1998 para aumentar la participación de la mujer en las elecciones.
En el Canadá la participación política de la mujer aumentó en un 50% entre 1995 y 1997.
La participación de la mujer en la vida política también ha aumentado en España, que ocupa el séptimo puesto en esa esfera entre los 15 Estados de la Unión Europea.
En el Camerún, El Salvador, Nigeria, el Paraguay y Seychelles, las propias mujeres han establecido redes políticas, creando vínculos entre organizaciones con base en la comunidad, los movimientos de mujeres y las mujeres que se dedican a la política.
Adopción de medidas positivas, metas y cuotas
Durante la Conferencia de Beijing, únicamente 21 de los 189 países que se comprometieron a mejorar la condición jurídica y social de la mujer concedieron la más alta prioridad a la cuestión relativa al aumento de la participación de la mujer en todos los niveles de adopción de decisiones. Desde la Conferencia de Beijing han proseguido los debates amplios sobre esta cuestión a los niveles gubernamentales y no gobernamentales. Ello ha contribuido a aumentar la sensibilización respecto de los cambios sistemáticos que se necesitan para lograr el equilibrio entre los géneros. Un número cada vez mayor de países han aplicado políticas de adopción de medidas positivas, incluidos los sistemas de cuotas y las metas, elaborado programas de capacitación para fomentar el liderazgo entre las mujeres, e introducido medidas para conciliar las responsabilidades familiares y profesionales tanto de las mujeres como de los hombres.
El artículo 4 de la Convención de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer permite la adopción de medidas especiales de carácter temporal encaminadas a acelerar la igualdad de facto entre el hombre y la mujer. La Plataforma de Acción de Beijing compromete a los gobiernos y los partidos políticos a que proporcionen a la mujer igualdad de acceso y la plena participación en las estructuras de poder y en la adopción de decisiones, incluido, entre otras cosas, el establecimiento de metas concretas y otras medidas positivas.
Aunque en algunos países el concepto estricto de igualdad se opone a la introducción de medidas positivas, en otros países se han llevado a cabo programas de medidas positivas.
Ghana aprobó una propuesta de acción afirmativa para reservar para las mujeres el 40% de los cargos en órganos de adopción de decisiones.
En Uganda se estableció el Ministerio de Género, Trabajo y Desarrollo Social para aplicar una política nacional de acción afirmativa.
Italia presentó un proyecto de ley para reformar la constitución a fin de incluir la adopción de medidas positivas en las leyes electorales.
Finlandia estableció una cuota para las mujeres en la proporción de 40/60 en los órganos gubernamentales.
miércoles, 19 de enero de 2011
COMO TENER EXITO
Si mentalizas que tienes éxito, en realidad lo tendrás. Considera lo siguiente:
*La actitud: La vida es un espejo, por lo tanto sólo reflejará lo que piensas cuando te ves en él. ¿Comprendes?
*La autoimagen: Siente dentro de ti esa seguridad de tener los recursos necesarios para triunfar. Recuerda, una vez más, que tu éxito depende de ti, no de tu alrededor.
*La percepción: A cada acción hay una reacción. Si percibes el mundo positivamente, como reacción tendrás, ¿qué crees?: una respuesta positiva.
*El reconocimiento: Si tienes todo lo anterior, como resultado te reconocerás, y te reconocerán, como un ser de visiones altas.
*La motivación: Si conoces tus necesidades, conocerás tus motivaciones, y éstas te impulsarán a actuar.
*Los objetivos: Tus necesidades y motivaciones deben ser claras para ti y traducidas en metas y objetivos. De esta forma sabrás con claridad qué deseas y qué persigues.
¿Has pensado en ello? ¿Conoces tus necesidades y motivaciones? ¡Entonces lo que sigue es fijar tus objetivos. Anótalos uno a uno, y después jerarquízalos en orden de importancia y urgencia para ti. Date un tiempo libre y tranquilo para que puedas pensar en esto sin nada que te influya o te "quite la inspiración". Haz un cuadro en una hoja de papel, para que lleves un registro de tus pasos hacia el éxito.
*La actitud: La vida es un espejo, por lo tanto sólo reflejará lo que piensas cuando te ves en él. ¿Comprendes?
*La autoimagen: Siente dentro de ti esa seguridad de tener los recursos necesarios para triunfar. Recuerda, una vez más, que tu éxito depende de ti, no de tu alrededor.
*La percepción: A cada acción hay una reacción. Si percibes el mundo positivamente, como reacción tendrás, ¿qué crees?: una respuesta positiva.
*El reconocimiento: Si tienes todo lo anterior, como resultado te reconocerás, y te reconocerán, como un ser de visiones altas.
*La motivación: Si conoces tus necesidades, conocerás tus motivaciones, y éstas te impulsarán a actuar.
*Los objetivos: Tus necesidades y motivaciones deben ser claras para ti y traducidas en metas y objetivos. De esta forma sabrás con claridad qué deseas y qué persigues.
¿Has pensado en ello? ¿Conoces tus necesidades y motivaciones? ¡Entonces lo que sigue es fijar tus objetivos. Anótalos uno a uno, y después jerarquízalos en orden de importancia y urgencia para ti. Date un tiempo libre y tranquilo para que puedas pensar en esto sin nada que te influya o te "quite la inspiración". Haz un cuadro en una hoja de papel, para que lleves un registro de tus pasos hacia el éxito.
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